EN LA DESPEDIDA DEL P. GREGORIO RIAÑO, cmf

Cuantos os asomáis alguna vez a esta página Web de la parroquia conocéis de sobra al P. Gregorio Riaño. El Señor le llamó el pasado 20 de mayo de 2020 a la edad de 90 años, tras día y medio de hospitalización y algunos días de deterioro de su salud. Los médicos han visto en su proceso final anemia severa, neumonía sin síntomas de COVID-19 y notables desequilibrios de circulación.

Esa tarde del 20 de mayo velábamos sus restos mortales en el Tanatorio M30 de Madrid. Un pequeño grupo de hermanos y amigos, ateniéndonos a la normativa de este tiempo de pandemia, en la capilla del Tanatorio celebramos una Eucaristía muy emotiva. Las imágenes que ofrecemos dan fe de ello. Casi a la misma hora, a las ocho de la tarde, en su parroquia del Inmaculado Corazón de María de Ferraz, muchos que le querían celebraban la Eucaristía con sentimientos encontrados: dolor y pesar por su pérdida, gozo y esperanza en el Señor que guía nuestra vida, y gratitud hacia él.

En la mañana del jueves 21 de mayo en el Tanatorio de la M-30, y también un pequeño grupo, teníamos la oportunidad de ver por última vez el rostro, sereno y pacífico pero sin vida, del P. Gregorio. Tras una oración-ofrenda de su vida al Señor y unas invocaciones de acción de gracias por el don de haberle conocido y haber compartido tantas cosas con él, iniciamos el traslado hacia el Crematorio de la Almudena.

Momentos más tarde en el Crematorio rociábamos sus restos mortales con el agua bendita, símbolo de las aguas bautismales con las que un día fue bañado, y signo de su dignidad de cristiano, en espera de la resurrección y de la vida definitiva en Dios. Era la ofrenda final. Qué bien lo expresó la canción que tantas veces había cantado el P. Gregorio en celebraciones eucarísticas: «Aquí me tienes, Señor. Aquí estoy, pues me llamaste. Vengo a ofrecerte mi vida, la que tú me regalaste».

* * *

Gregorio Riaño nació en Cerezo de Río Tirón (Burgos) el 30 de septiembre de 1929. Hizo su profesión religiosa como Misionero Claretiano en Salvatierra el 8 de diciembre de 1947 y fue ordenado presbítero en Pamplona el 27 de junio de 1955.

Gran parte de su vida y de su ministerio sacerdotal lo ha realizado en Madrid en las parroquias de San Antonio María Claret, Ntra. Señora del Espino, Santo Ángel en Vallecas e Inmaculado Corazón de María. En esta última, fue párroco de 1992 a 1998, y tras unos años con diversas tareas en las comunidades de Bravo Murillo-Madrid y Burgos, con 80 años ya cumplidos, abría una nueva etapa en su vida y volvía a la parroquia-santuario del Corazón de María de Ferraz, ahora como colaborador.

Aquí ha vivido estos últimos nueve años entregado con ánimo a las tareas de la comunidad y de la parroquia en la medida de sus fuerzas. La salud le fue dando en este tiempo algunos avisos. Pero, aún en los momentos de debilidad, no dejó de arrimar el hombro en la atención pastoral, especialmente, el confesonario.

A quien le ha conocido no hace falta hablarle de su hondura espiritual y categoría humana; de su sentido de fraternidad y de su talante religioso y constructivo. La vida del P. Gregorio deja el sabor refrescante de la buena música, de la interior, de la que se hace sencillo servicio. Damos gracias a los hermanos y a los fieles que le hicieron misionero feliz en tantos momentos de su vida. ¡Gracias, Gregorio: el Corazón de María al que tanto invocaste y cantaste sigue velando por ti!

En su momento, cuando sea posible, anunciaremos un funeral público por su eterno descanso. Aquí, en la cripta del santuario del Corazón de María, reposarán sus cenizas en espera de la resurrección. Descanse en paz.

RETOMAMOS EL CULTO

Desde hoy el culto en la Iglesia

Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones y Jornada de Vocaciones Nativas 2020

ORACIÓN

Cristo, tú que eres eternamente joven
y haces nuevo todo lo que tocas, lléname de tu vida.
Ayúdame a reconocer para qué estoy hecho,
qué sentido tiene mi paso por esta tierra,
cuál es tu proyecto para mí.
Condúceme al encuentro con los demás,
a la misión sin fronteras ni límites,
y hazme caminar contigo hacia un horizonte siempre nuevo.
Enséñame a mostrar la belleza de la generosidad y del servicio,
de la fidelidad a la propia vocación y del amor a los pobres,
para que todos sientan el calor de tu misericordia.
Tú, el Amigo, el eterno viviente, que viniste para darme vida,
y vida en abundancia, hazme VIVIR.
Amén.

 

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EL ROSARIO. Orar con María en tiempos de pandemia

El mes de mayo es un mes importante para la piedad del pueblo fiel de Dios. Es un tiempo en el que año tras año, se manifiesta con particular intensidad el amor filial y la devoción entrañable de las gentes a la Virgen María.

En muchos lugares del mundo, durante este mes dedicado a María es también tradición rezar el Rosario en casa, en familia, en el seno de lo que sabemos es la primera Iglesia, la Iglesia doméstica. No hace falta complicarse mucho para rezar el Rosario. La sencillez es “el mejor secreto para hacerlo”, ha dicho Francisco.

El rosario_Orar con María

ayuda a cáritas parroquial

Un grupo de alumnos de la Universidad de Mayores de Comillas, con los que trabaja el P. Quique, y apoyados en la Asociación/Proyecto «Family Meals» que han montando en estos días para responder a las necesidades causadas por la pandemia del coronavirus, se han «hermanado» para apoyar acciones concretas de nuestra Cáritas parroquial. Fruto de la sensibilidad y esfuerzos de este grupo de 26 familias son las aportaciones económicas y los alimentos entregados a la parroquia por medio de jóvenes voluntarios de dicho grupo que han realizado las compras y su traslado hasta la parroquia.

Ayer, 28 de abril, entregaron un buen número de bolsas de alimentos con el que se atenderá a las familias que acuden a recibir estas ayudas de Cáritas parroquial, completando así las aportaciones del Banco de Alimentos que ha ido disminuyendo y no eran suficientes para las necesidades que se presentan.

Una iniciativa que nos ayuda a ver la bondad y el compromiso solidario de muchos cristianos (y no solo cristianos) y que nos anima y cuestiona a la hora de dar respuesta a las necesidades de esta Comunidad Parroquial.

DOMINGO IIIº DE PASCUA

¡Cuántas veces hemos orado, reflexionado, cantado… con el relato de los discípulos de Emaús (Lc 24,13-35) que se lee en el tercer domingo de Pascua. Es un relato que nos apasiona. Quizá ningún otro relato evangélico refleja tan maravillosamente el itinerario que hemos de seguir cuando nos sentimos decepcionados y lejos de la comunidad de Jesús. Sin duda, un relato muy apropiado para muchos creyentes y buscadores, especialmente en la situación actual de confinamiento.

     Podríamos resumir su contenido terapéutico en cuatro verbos: hablar, escuchar, comer y regresar:

▪   Cuando estamos mal, cuando los interrogantes nos asedian, necesitamos hablar, poner palabras a nuestras frustraciones. Es el mismo Jesús el que nos pregunta: “¿Qué conversación lleváis por el camino?”.

▪   Pero seguidamente, nos toca escuchar. Es Jesús quien toma la palabra para ofrecernos una clave para vivir. Notaremos que el corazón frío y escéptico empieza a calentarse y le diremos: “Quédate con nosotros…”.

  • Y después, sentados a la mesa para comer con él, en la Eucaristía, empezaremos a ver con claridad y lo reconocemos. Él está en medio de nosotros, alienta nuestra vida, la llena de sentido, a pesar de las dificultades.
  • Entonces llega el momento de regresar cuanto antes a la comunidad y acoger con humildad el mensaje que se nos regala: “Verdaderamente ha resucitado el Señor”.Y juntos también de compartir y comunicar a los hermanos nuestra experiencia transformadora.

     La imagen de nuestra eucaristía dominical, en un templo con las puertas cerradas, nos llena de esta esperanza para volver a vivir nuestra fe. Será el momento de volver a juntarnos, celebrar y compartir tantas cosas. He aquí la canción de canción de Lucía Gil que tan bien lo expresa.